EL SISTEMA INMUNITARIO,
“GUARDIÁN” DE LA SALUD

 

El sistema inmunológico está compuesto por un variado grupo de células que se comunican entre sí utilizando por ejemplo hormonas, citoquinas, factores de crecimiento o neurotransmisores. Estos “mensajeros” también le permiten interactuar y coordinarse con otros órganos y sistemas, como el nervioso o el endocrino.

Mediante esta comunicación e intercambio de informaciones nuestro cuerpo es capaz de defenderse ante potenciales agresores, como virus, bacterias, hongos, toxinas o células tumorales, y desarrollar correctamente sus funciones.

Se trata de un diálogo que, de forma natural, se encuentra en perfecta armonía y permite al organismo ser implacable contra agentes dañinos y tolerante contra los elementos que componen nuestros tejidos o que son beneficiosos para nosotros, como las bacterias de la flora intestinal. Ahora bien, depende de un equilibrio muy sutil. Factores como el estrés, una alimentación inadecuada, las alteraciones genéticas, la edad, los mismos microorganismos o incluso la contaminación pueden desequilibrar la balanza y, cuando esto ocurre, las funciones del sistema inmune se ven alteradas y aparecen los trastornos. Así, en el caso de enfermedades autoinmunes, el sistema inmunológico ataca por error el propio tejido y, en infecciones o cáncer, no es capaz de mantener bajo control la multiplicación del agente infeccioso o de las células tumorales, respectivamente.

Gif Sistema inmunitario